El juicio al fiscal general del Estado por un presunto delito de revelación de secretos entra en punto muerto tras sus primeras tres jornadas al no encontrar la prueba o las pruebas que acrediten que Álvaro García Ortiz filtró a los medios de comunicación el email del abogado de Alberto González Amador dirigido a la Fiscalía en el que éste reconocía "ciertamente" que había cometido "dos delitos contra la Hacienda Pública".