Ayer ocurrió lo que se había dado por hecho que tenía más papeletas de suceder cuando el Consejo de Ministros aprobó el real decreto-ley que contenía el paquete de medidas para paliar la crisis de vivienda, es decir, la prórroga de los contratos de alquiler que vencen este año y el tope a la subida de los precios. Partido Popular y Vox votaron en contra de su convalidación, la misma postura que adoptó otra derecha, pero catalana. Junts confirmó el 'no' que había venido deslizando en las semanas anteriores y que, junto a la abstención de la derecha vasca del PNV, enterró la medida de urgencia.