China sigue sorprendiendo al mundo una y otra vez, día a día, en este caso con las infraestructuras y la alta velocidad. Reducir un trayecto de siete horas en apenas 90 minutos en una sola noche. Eso es lo que logró China en 2018 al conectar la nueva línea de alta velocidad Nanlong con las redes ferroviarias existentes en el sureste del país.