Miquel Turbo, mecánico y divulgador del mundo del automóvil, ha lanzado una recomendación clara para quienes tengan que cambiar la cadena de distribución del coche: aprovechar la reparación para renovar todas las piezas posibles del sistema. Según explica, gastar algo más en ese momento puede evitar averías graves y nuevos costes de mano de obra.
“Cuando tengas que cambiar la cadena de distribución, aprovecha para renovar todo lo que puedas”, señala el profesional, que cuenta con más de 200.000 seguidores en redes sociales. La cadena de distribución es una pieza esencial del motor, ya que coordina el movimiento del cigüeñal y del árbol de levas para que las válvulas se abran y cierren correctamente.
El mecánico insiste en que no conviene sustituir únicamente la cadena. Su recomendación es cambiar también los piñones, los tensores, los tornillos y el piñón de la bomba de aceite, siempre que el diseño del motor lo permita. De esta manera, todo el conjunto queda renovado y se reduce la posibilidad de que una pieza antigua provoque un nuevo fallo.
Miquel advierte de que los piñones también se desgastan con el paso del tiempo. Si se mantiene uno antiguo junto a una cadena nueva, esta puede comenzar a vibrar, perder tensión o incluso saltar. Un fallo de este tipo podría causar daños importantes en el motor, por lo que considera más seguro sustituir todas las piezas sometidas a desgaste durante la misma intervención.
La razón principal está en el elevado coste de la mano de obra. Acceder a la cadena de distribución obliga a desmontar numerosos componentes del motor, un proceso complejo que requiere muchas horas de trabajo. “Vas a tener que volver a desmontar todo. Toda la mano de obra; se abre otra vez todo de nuevo”, explica el mecánico sobre el riesgo de dejar piezas antiguas.
Por ello, aunque renovar el kit completo suponga una inversión inicial mayor, puede resultar más económico a largo plazo. El conductor evita pagar de nuevo por el desmontaje si más adelante falla un tensor, un piñón o cualquier otro componente que no se cambió en la primera reparación. Además, se garantiza un funcionamiento más estable del motor y se reduce el riesgo de averías prematuras.