Un equipo de ingenieros militares chinos ha creado la primera herramienta de inteligencia artificial que, supuestamente, es capaz de coordinar un ataque aéreo de más de 100 unidades aéreas. Un cerebro táctico que, según sus creadores, decide qué objetivos son prioritarios, cómo se suceden las oleadas de ataque y qué instrucciones recibe cada unidad en todo momento, al segundo, convirtiendo a toda la fuerza aérea en una especie de enjambre inteligente. Anteriormente este tipo de sistemas de IA estaban limitados al control coordinado de drones autónomos, pero nadie había puesto en marcha un 'general de campo' de IA con una visión completa del campo de batalla y la capacidad de dirigir unidades humanas para obtener una victoria sobre unidades enemigas no coordinadas por IA. Es el primer Skynet.
La tecnología es un "sistema de sistemas" nunca antes probado, asegura el canal público chino CCTV, que lo ha sacado a la luz en un documental que demuestra su funcionamiento. Según la cadena, el sistema se ha puesto en funcionamiento en múltiples ocasiones. El líder del proyecto describe ataques a "cientos de objetivos y decenas de formaciones" que se mueven a gran velocidad y sobrepasan por completo los métodos de cálculo tradicionales gracias a la inteligencia artificial.
Una nave SpaceX a la deriva se estrellará contra la Luna a 8.700 km/h este miércolesJesús DíazAunque ahora este tipo de eventos no es un problema, la falta de previsión en los experimentos de SpaceX y otras compañías serán un grave problema para el futuro de la humanidad en la Luna
La coordinación instantánea de cien plataformas de combate
"En un ejercicio a gran escala de la fuerza aérea, más de 100 unidades tácticas, apoyándose en la planificación de este sistema, coordinaron sus ataques y lograron una sincronización en fracciones de segundo", apunta el coronel Deng, líder del proyecto. "Dejamos que el software defina el equipo, defina las operaciones y defina el campo de batalla".
Un fragmento de la emisión mostró una prueba del sistema en una pantalla gigante dentro de un centro de mando en tierra: una vez que la orden de abrir fuego llegó a los pilotos, se pudo ver cómo los misiles lanzados desde diferentes plataformas alcanzaban objetivos tanto en tierra como en el mar. Las imágenes mostraron cazas furtivos J-20, aviones de combate J-16 y J-10C, bombarderos H-6K y múltiples sistemas de misiles, todos operando bajo la coordinación del sistema de IA, según el Global Times.
La parte más difícil de construirlo, afirma Deng, no fue la ingeniería: "Lo más difícil no es escribir código o crear modelos. Es comprender a fondo la lógica del campo de batalla. Objetivos, potencia de fuego, penetración y evaluación de daños: toda la cadena de ataque". Incluso un "ligero fallo en la lógica", advirtió, podría marcar la diferencia entre la victoria y la derrota.
Días antes de esta presentación pública del proyecto Zhisheng ("alcanzar la victoria"), el presidente Xi Jinping ordenó al Ejército chino "fortalecer la aplicación militar de tecnologías inteligentes no tripuladas, profundizar en el desarrollo y aplicación de sistemas de información en red, y construir gradualmente un sistema militar inteligente". Hasta esta emisión, las imágenes oficiales de la inteligencia artificial del EPL se habían centrado en los enjambres de drones. Nunca antes se había mostrado ninguna herramienta de planificación destinada a operaciones a gran escala ejecutadas por pilotos humanos.
Fotograma de un impacto durante la prueba. (CCTV)
El documental también mostró un avión de alerta temprana aerotransportada KJ-500A, que ejecutó un enfrentamiento de sistemas de sistemas con mando y control totalmente independientes, entre objetivos reales y señuelos a baja altitud e intensas interferencias electromagnéticas intermitentes. Según la televisión china, el sistema "leyó las intenciones del enemigo" y dirigió a los cazas hacia el nodo de mando oponente.
La IA transforma las aeronaves en comandantes autónomos
Según el analista militar Zhang Junshe, cuando el sistema fusiona la conciencia situacional en tiempo real con la asignación inteligente de fuerzas, toda la cadena, desde la detección del objetivo hasta la ejecución del ataque pasando por la toma de decisiones, se acorta. Una cadena más corta es lo que convierte una ventaja tecnológica en una ventaja operativa a nivel de campaña. "Estas plataformas de hardware solo pueden desarrollar todo su potencial en operaciones coordinadas cuando se reúnen bajo un sistema de planificación inteligente, en lugar de operar de forma independiente", apunta Junshe.
El experto militar Song Zhongping dijo al diario Global Times que los aviones chinos —como el J-20, el J-35 o el J-16, y cada caza de nueva generación— pueden servir ahora como plataformas de combate integrales: pueden atacar objetivos bajo la instrucción de la IA y también pueden usar su propia conciencia situacional para detectar objetivos más ocultos y transmitirlos a la IA. Las aeronaves ya no son solo objetos bajo mando, afirma. Se están convirtiendo en comandantes y, en conjunto, en una hidra de 100 cabezas.
Washington tiene en marcha esfuerzos paralelos como el Proyecto Maven. Pero Maven se inclina hacia la conciencia situacional en el campo de batalla y el análisis de inteligencia, no hacia la planificación y coordinación de ataques. Es una diferencia que puede marcar la línea entre derrota y victoria. Song afirma que, en un conflicto de alta intensidad, un sistema de mando inteligente podría proporcionar una alerta temprana precisa, organizar los ataques y acelerar los ciclos de decisión de los comandantes. Pekín acaba de anunciar en horario de máxima audiencia su intención de hacer la guerra a la velocidad de las máquinas.