La limpieza del condensador del aire acondicionado del coche es fundamental para que el sistema funcione correctamente. Juanjo Jiménez, mecánico, advierte de que los insectos, el polvo y otros residuos acumulados en esta pieza pueden perjudicar su rendimiento. El condensador suele encontrarse en la parte delantera del vehículo, detrás de la parrilla. Esa ubicación facilita la entrada del aire necesario para trabajar, pero también lo deja expuesto a mosquitos, pequeñas piedras y suciedad procedente de la carretera.

«Hay algo que tienen en común estos dos condensadores y es que están muy sucios. Y eso es muy importante a la hora del buen funcionamiento del aire acondicionado de tu coche», señala Jiménez. Esta pieza recibe el gas procedente del compresor cuando todavía circula con una presión y una temperatura elevadas. Durante su paso por el condensador, ambas magnitudes deben disminuir. La acumulación de residuos sobre su superficie puede dificultar ese intercambio térmico.

«Esta pieza de lo que se encarga es de recibir el gas del aire acondicionado que viene del compresor a alta presión y a alta temperatura», explica el mecánico en la misma intervención. Después, ese gas atraviesa el componente para salir a una temperatura y una presión inferiores.

Para mostrar hasta qué punto puede ensuciarse, Jiménez utiliza agua y desengrasante sobre uno de los condensadores. El papel colocado debajo recoge una cantidad visible de restos, una demostración con la que subraya la importancia de mantener despejada la zona.

Cómo limpiar el condensador

Jiménez recomienda prestar atención a esta parte del vehículo durante el lavado habitual. Aconseja dirigir el agua hacia el frontal durante unos segundos, manteniendo una separación suficiente para no dañar los elementos situados tras la parrilla. «Cada vez que vayas a lavar tu vehículo no solamente te digo que lo dejes bien limpio sino que dediques unos segundos a apuntar a esta zona a una distancia prudencial», detalla.

El objetivo es retirar los residuos alojados en la zona de los radiadores y del condensador. Según el mecánico, incorporar este sencillo gesto al lavado ayuda a que el aire acondicionado del coche pueda trabajar como corresponde, especialmente después de un viaje en el que el frontal haya acumulado insectos y suciedad.