Pocos seres manifiestan tanto su cariño y apego hacia nosotros como nuestras propias mascotas. Compartir nuestra vida con un compañero peludo puede resultar en una experiencia muy gratificante. Y es que, más allá de cubrir sus necesidades básicas, debemos estar atentos para construir en nuestra casa un espacio para su pleno bienestar.

En el caso de los perros, se suele dar una situación muy frecuente. Y es que, cuando volvemos a casa después de varias horas en el exterior, estos nos reciben con una efusividad muy acentuada. Si bien muchos podrían pensar que se trata de un gesto de alegría al reencontrarnos, en realidad puede ser una muestra de una realidad más difícil.

Los expertos en veterinaria coinciden: el aire acondicionado no es un peligro para tu mascota, es todo lo contrarioS. L. Un uso moderado del aire acondicionado ayuda a prevenir los golpes de calor en perros y gatos, siempre que se eviten las temperaturas extremas y las corrientes directas

Y es que muchos de estos animales realizan esto como un signo de estrés y ansiedad fruto de la separación de nosotros a la que han estado sometidos. Al volvernos a ver, estos manifiestan un sentimiento de alivio desmedido en forma de ladridos, saltos e incluso comportamientos más extremos como orinar en dicho episodio, tal y como sostienen muchos profesionales de la veterinaria al respecto.

Recomendaciones al respecto

Es común que nuestros perros nos reciban con cierto cariño tras mantenernos fuera unas pocas horas. Sin embargo, un comportamiento intensamente activo ante nuestra llegada implica que nuestras mascotas han generado un vínculo de dependencia muy estrecho con nuestra persona, llegando a sentir sufrimiento durante nuestra ausencia.

Javier Guaita, veterinario: "Que los perros se purgan es un mito y es falso"P. M.Estos animales buscan aliviarse de una sensación estomacal desagradable, por lo que ingieren hierba para tratar de lograrlo.

Dichos picos de emoción pueden convertirse en el principio de problemas cardiovasculares más graves, especialmente en los compañeros caninos de edad avanzada. Es por ello que lo más recomendable es tratar de adoptar una reacción sosegada al dirigirnos a nuestro perro en estas ocasiones, transmitiéndoles esa sensación de tranquilidad.

Dichos animales aprenden en base a conductas. Por lo tanto, podemos realizar un pequeño ritual de despedida y bienvenida en nuestras idas y venidas para que nuestro perro sepa que estas situaciones pueden darse con frecuencia y que no presentan consecuencias negativas para su confort. De esta forma, podrá acostumbrarse a dicha práctica mientras mantiene a salvo su estado de salud.