Una dermatitis que arrastra desde pequeño llevó a Dani, un español residente en Japón, a descubrir por primera vez cómo funciona la sanidad del país. La experiencia terminó sorprendiéndole tanto por la rapidez del proceso como por el precio: “¡Wow, esto es increíble!”, aseguró después de acudir a consulta.

El joven, conocido en redes sociales como @danisello95, explica que desde su llegada a Japón los problemas en la piel habían vuelto a aparecer, especialmente en zonas sometidas a presión. Ante el picor y la inflamación decidió pedir cita médica, aunque reconoce que el idioma convirtió el proceso inicial en toda una aventura.

Lo que más le llamó la atención fue la posibilidad de elegir directamente con qué especialista quería hablar. Según cuenta, podía optar por un dermatólogo o por un médico general para alergias y decidir además si quería únicamente la medicación, una exploración o ambas opciones.

@danisello95 Ir al médico en Japón es una aventura. Todo está bien! #japan #japon #workingholidayvisa #health #medicina ♬ Your Name - Ainz

Dani compara ese funcionamiento con su experiencia en España, donde explica que, dentro de la sanidad pública, primero suele acudirse al médico de atención primaria y después puede producirse una derivación al especialista. En Japón, en cambio, pudo acceder directamente a la opción que consideró adecuada. “A ese nivel es mucho más rápido y efectivo”, señaló.

La consulta no fue gratuita, aunque el precio también le sorprendió. Pagó 2.200 yenes, aproximadamente 14 euros, y después tuvo que abonar por separado los medicamentos recetados, entre ellos una pomada para la inflamación y unas pastillas para la alergia.

El español reconoce que el coste podría aumentar para alguien que necesitase acudir con frecuencia al médico, pero en su caso considera que la experiencia fue más asequible de lo esperado. “Algo que siempre te dicen cuando te vas fuera de España es que la sanidad te va a salir por un ojo de la cara, pero a mí no me ha parecido tanto”, concluyó.