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Los delfines de Australia han vuelto a demostrar hasta qué punto su inteligencia puede traducirse en comportamientos complejos. Una investigación publicada en Marine Mammal Science aporta las primeras pruebas visuales de una técnica de caza con herramientas en Hervey Bay, Queensland: algunos ejemplares utilizan grandes conchas vacías para atrapar peces. El hallazgo resulta especialmente relevante porque esta estrategia, conocida como shelling, solo había sido documentada científicamente en otra población situada al otro extremo del país.

Investigadores de la Universidad de Sunshine Coast observaron el comportamiento mientras realizaban estudios habituales sobre distribución, actividad y estado de salud de los delfines. La ecóloga del comportamiento Alexis Levengood vio cómo uno de los animales sacaba repentinamente una concha del agua. "En cuanto vi esa concha en el aire, supe inmediatamente lo que estaba pasando", explicó la investigadora, que ya conocía esta particular estrategia de alimentación, aunque nunca la había observado en esta zona de la costa oriental australiana.

Una herramienta para capturar peces

La técnica requiere una combinación de aprendizaje, coordinación y conocimiento del entorno. Los delfines nariz de botella del Indo-Pacífico (Tursiops aduncus) persiguen pequeños peces hasta conseguir que se refugien dentro de grandes conchas vacías de caracoles marinos. Después introducen el rostro en la abertura, levantan la concha fuera del agua y manipulan su contenido para intentar ingerir la presa. No todos los individuos dominan esta conducta, lo que apunta a que su ejecución exige experiencia y una habilidad adquirida.

Hasta ahora, este uso de conchas había sido descrito formalmente entre los delfines de Shark Bay, en Australia Occidental. Las imágenes obtenidas en Hervey Bay amplían considerablemente su distribución conocida. Además, fotografías tomadas durante excursiones de Blue Dolphin Marine Tour muestran comportamientos similares en 2013 y 2019, aunque su relevancia científica no fue identificada hasta que los investigadores relacionaron esas imágenes con las nuevas observaciones realizadas en la zona.

Una habilidad que podría pasar a las crías

El detalle más llamativo llegó con las grabaciones realizadas en 2025. Los científicos documentaron a una hembra adulta y su cría manipulando una concha de manera consecutiva. "Vimos primero a una madre usar la concha, recogerla y sacar el pez... y realmente se puede ver en nuestras imágenes de dron cómo el pez escapa de la concha y la madre lo persigue", relató Levengood. Apenas unos minutos después, la cría recogió esa misma concha y reprodujo el comportamiento, una observación compatible con un proceso de aprendizaje materno.

Una vaca se rasca la espalda con una escoba y demuestra que llevamos equivocados más de 10.000 añosR. BadilloHasta ahora, se consideraba que solo los humanos y los primates podían usar herramientas con una finalidad similar. Este caso evidencia que nos hemos equivocado con los bovinos

Las investigaciones previas de Shark Bay ya sugerían que esta estrategia podía propagarse entre miembros de un mismo grupo social. Las nuevas observaciones plantean ahora otra vía: la transmisión de madres a crías. "Puede que ambas lo hayan inventado o innovado independientemente, o incluso es posible que haya algunas poblaciones más al norte que estén haciendo esto y que todavía no conozcamos", señaló Levengood. Los investigadores quieren continuar estudiando ambas poblaciones para determinar cómo se aprende esta sofisticada forma de caza y hasta dónde se extiende entre los delfines australianos.