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El cuidado del corazón suele asociarse con la alimentación y el ejercicio, pero Jeremy London también presta atención a la salud intestinal. El cirujano cardíaco, con más de 25 años de trayectoria, dedica parte de su actividad a divulgar hábitos saludables a través de su página web, su boletín, su pódcast y sus redes sociales. Entre los asuntos que aborda está la relación entre el aparato digestivo y el bienestar general.

El especialista destaca que el intestino desempeña funciones que van más allá de procesar los alimentos: "El 90% de la serotonina, el neurotransmisor del bienestar, se produce en nuestro tracto gastrointestinal". London utiliza este dato para introducir la conexión entre la salud digestiva y el equilibrio emocional, una relación en la que interviene la comunicación entre el intestino y el cerebro.

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"Existe una comunicación constante entre nuestro cerebro y nuestro estómago. Los desequilibrios aquí pueden causar cambios en el estado de ánimo, aumentar la respuesta al estrés, la ansiedad e incluso la depresión", advierte. Esta red de comunicación, conocida como eje intestino-cerebro, es uno de los motivos por los que el cirujano insiste en prestar atención a lo que comemos como parte del cuidado del organismo.

La alimentación como punto de partida

London también vincula los problemas intestinales con otras consecuencias: un desajuste "puede causar deficiencias nutricionales, que es un factor de riesgo conocido para una variedad de enfermedades crónicas". Además, señala que "el 70% de la función inmune de nuestro cuerpo vive en nuestro intestino". Su mensaje reúne así la digestión, las defensas y el bienestar emocional dentro de una misma recomendación: cuidar la alimentación cotidiana.

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M. M. V.

Para hacerlo, propone una pauta variada: "La base es una dieta equilibrada con alimentos integrales, fibra saludable y abundantes ácidos grasos esenciales". A esta recomendación añade el consumo de probióticos y prebióticos para ayudar a mantener sana la microbiota. También insiste en evitar el tabaco, las bebidas azucaradas y el alcohol, hábitos que incluye en sus consejos para reducir los riesgos para la salud.

El ejercicio completa sus propuestas. London recomienda practicar actividad aeróbica de forma regular, como caminar o nadar, junto a una alimentación equilibrada. A través de su labor divulgativa, anima a incorporar estos cuidados a la rutina y a entender la salud como un conjunto de procesos relacionados. En sus explicaciones, el intestino ocupa un lugar relevante tanto por sus funciones digestivas como por su conexión con otros sistemas del cuerpo.